Mientras más profundos seamos cada uno, más irreemplazables seremos!
sábado, 20 de noviembre de 2010
Si queremos a alguien y no se lo decimos...¿De qué nos sirve ese amor?
Saber que alguien invierte la mayor parte de su tiempo pensando en tí. Saber que cuando te ve llegar su cara, incoscientemente, refleja una mezcla entre verguenza, sorpresa, amor...Saber que cuando te mira todavía siente que revolotean en su estómago las mismas mariposas del primer día. Saber que dibuja con su mente tus ojos, tu sonrisa, tus labio, tu pelo, cada noche antes de acostarse para tenerte presente hasta en los últimos minutos de su día. Saber que cree que su pasado sin tí no mereció la pena, que no podría haberse permitido no vivir un presente contigo y que imagina y trata de construir un futuro en el que todo gira en torno a los dos. Saber que cada día que se levanta pone un pie en el suelo pensando en qué nuevo camino vais a andar hoy y qué nueva aventura vais a vivir juntos. Saber que existe alguien que no se imagina cómo habría sido su vida sin conocerte y, que después de haberlo hecho, no puede llegar a pensar cómo sería su vida si tú la dejas. Saber que hay alguien que se emociona con una película y que al escuchar una canción apareces tú en su cabeza. Saber que alguien te necesita y que cuando tú también le necesitas siempre va a estar a tu lado para darte ternura con una caricia, calor con un abrazo, amor con un beso y que va a estar ahí para levantarte cuando caigas y para secarte las lágrimas cuando te derrumbes. Saber que hay alguien que va compartir contigo tus triunfos, tus metas conseguidas y tus alegrías. Saber que hay alguien que te comprende, que te escucha y que incluso te admira. Saber que hay alguien que aprende de tí y que trata de cambiar su impenetrable caracter sólo para llegar a ser alguien mejor y así hacer que tu amor por esa persona crezca. Saber que en esa persona puedes encontrar amistad, amor, felicidad, diversión, compañía, tranquilidad...Saber que cuando das un beso a alguien, después de mucho tiempo sigue sintiendo lo mismo que con el primero, que cuando le cojes de la mano, por un momento, se siente más fueste y cuando le abrazas se siente más protegido. Saber que alguien te quiere con todas sus fuerzas y desde lo más profundo de su corazón, ¿Tiene algún precio?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario