Era amable, simpático, sociable, amigo de sus amigos, pero en cuanto a temas amorosos era una persona realmente rara. Siempre que sus amigos comentaban lo bien que se lo habían pasado la noche del sábado anterior con esas chicas que conocieron, él se que queda callado, pensativo y mirando al suelo.
Siempre le viene a la cabeza la imagen de ella, de sus ojos, de su sonrisa, de la forma en que le habla y de su mirada profunda. Le gustaría contarle a sus amigos lo mucho que la quiere y lo bien que se llevan pero nunca se atreve por miedo a que ellos se rían o a que hagan bromas al respecto.
Tenían una relación muy especial, incluso podría decirse que se trataba de una relación única que nunca antes les había pasado.
Pero algo falló.
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